enriquecer la práctica

El teléfono en las clases de yoga o meditación

No es lo mismo silenciar el teléfono porque la profesora te pide que lo hagas, a darte el gustazo de apagarlo, como diciendo “Ahí te quedas, calladito y sin molestar, que yo voy a disfrutar de mi práctica”. Con esa intención de parar, de aislarte por unos momentos del mundo exterior, de concederte unos instantes para conectar con todo tu ser a todos los niveles, cuerpo, respiración, mente, emociones, etc. Sigue leyendo “El teléfono en las clases de yoga o meditación”